Periódico ABC
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El sector prevé una cosecha récord de 14.000 toneladas de pistacho, pero alerta de problemas para venderla
La producción española de pistacho alcanzará este año una cifra récord de 14.000 toneladas, la mayor registrada hasta la fecha, gracias a la entrada en plena producción de las nuevas plantaciones. Sin embargo, el sector afronta la campaña con preocupación por las dificultades para comercializar la cosecha, agravadas por la fuerte competencia del pistacho procedente de Estados Unidos y el exceso de oferta en el mercado europeo. Así lo ha puesto de manifiesto la Asociación de Industrias del Pistacho Español de Castilla-La Mancha (Adipe) durante la asamblea general extraordinaria celebrada antes del inicio de la campaña de recolección, en la que las principales empresas procesadoras del país han analizado la situación del mercado. Según las estimaciones de la asociación, la... Ver Más -
«Volved, no entréis»: el enfado y la decepción impulsa a los magrebíes a cruzar la frontera de vuelta
La ciudad observa cómo quienes llegaron vuelven a marchar . Lo hacen arrastrando los pies, con despedidas no exentas de palabras y manos en alto con ímpetu de adiós. Sus pasos cruzan la frontera que hace horas franqueaban creyéndose, aunque fuera unos instantes, dueños de un futuro mejor, de un lugar que pensaron sería cuna de una nueva realidad. Aunque el Ministerio de Interior ha cifrado en más de 48.000 retornos de las 50.000 llegadas , la sensación por las calles es de que hay muchos más. Mostafá da gracias de que la frontera esté abierta, pues solo así puede volver a la casa que este viernes por la mañana dejó para enfrentarse a la travesía a nado que le... Ver Más -
Volver a Odelot
Hace ya muchos años puse punto final a una novela casi autobiográfica. Sólo casi. En realidad, puse punto final a algunas otras cosas. Algunos de sus capítulos, los de una cierta época, me «obligaban» a describir demasiada miseria. Otros, los de esa misma época, a encontrar ropaje literario a ciertos personajes de cuya talla moral, por mucha que fuera mi intención en dotarles de la mejor indumentaria, era incapaz de disimular su bajeza. Temía que aquello no me saliera bien, que en el teclado de mi ordenador se colara algún duendecillo maligno que me obligara a desfigurarme, a olvidarme de que narrar todo aquello, narrarlo de aquella manera, no era mi estilo, ni como escritor ni como simple ser humano.... Ver Más -
Zoido define a Uruñuela como un dirigente «coherente, generoso y siempre dispuesto a ayudar»
El exalcalde de Sevilla Juan Ignacio Zoido ha lamentado este viernes la muerte a los 89 años de edad del que fuera alcalde de Sevilla entre 1979 y 1983, Luis Uruñuela Fernández, histórico dirigente político al haber sido además fundador del Partido Socialista de Andalucía (PSOE), precursor del posterior Partido Andalucista; diputado nacional y parlamentario autonómico. Para Juan Ignacio Zoido, actual europarlamentario, Uruñuela «f ue fiel a sus ideas, un profundo creyente de la democracia y, sobre todo, un político coherente. Al mismo tiempo, Luis fue una persona de trato exquisito, generoso con quienes le sucedimos en el puesto de alcalde y un hombre siempre dispuesto a ayudar». Además de destacar su papel como alcalde de Sevilla en la restitución de la democracia, Zoido ha señalado que Uruñuela «fue una pieza clave» en el proceso autonómico de Andalucía. «Con la muerte de Luis Uruñuela también se va una parte importante de la historia política de esta ciudad. Soy uno de esos afortunados que, gracias a la política, pudo conocer bien al alcalde y a la persona», ha manifestado Zoido. -
La Diputación de Guadalajara destina 2,1 millones para rehabilitar 21 iglesias de la provincia
La Diputación de Guadalajara destinará 2,1 millones de euros a la rehabilitación de 21 iglesias de la provincia durante 2026, en el marco del convenio anual que mantiene con la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara para la conservación del patrimonio religioso. La aportación de la institución provincial representa el 54,04 por ciento de la inversión total prevista, que alcanzará los 3.886.293 euros. La Junta de Gobierno de la Diputación ha aprobado en una sesión extraordinaria este convenio, que vuelve a incrementar la financiación destinada a estas actuaciones y permitirá intervenir en templos repartidos por diferentes municipios de la provincia. Como en ejercicios anteriores, las actuaciones han sido propuestas por el Obispado y la Delegación Diocesana de Patrimonio, priorizando obras de conservación estructural,... Ver Más -
Datos: ¿Y si el asalto fronterizo en Ceuta hubiese ocurrido en tu ciudad?
Como si vaciaras las provincias de Salamanca, La Rioja, Lugo, Orense, Guadalajara, Huesca y Cuenca para llevar a su gente en apenas 24 horas a la ciudad de Madrid. O como si todos los habitantes de Extremadura aparecieran a la vez en las calles de Barcelona capital. Aunque distópicas, las anteriores son algunas de las posibles comparaciones que permiten hacerse una idea de lo que se está viviendo en Ceuta tras la entrada ilegal desde Marruecos de alrededor de 50.000 personas —al menos otras 57 habrían fallecido intentando llegar a suelo español—, según las estimaciones del Ministerio del Interior. Con 84.330 residentes (a abril de este año, según la estadística del padrón del INE), la llegada de unos 50.000 inmigrantes... Ver Más -
Iris Tio y Lilou Lluis se estrenan con una penalización
Llegaban al Mundial con las esperanzas de brillar y se marcharon con nueve medallas. Llegan a los Europeos de París en otro estatus, como el país al que imitar, al que batir. Con una Iris Tio convertida en estrella que regresa a París, donde ya conquistó ese bronce olímpico en equipo, dispuesta a liderar y revolucionar este deporte. Y con una Lilou Lluis con la que se ha compenetrado a la perfección en las últimas temporadas. Y en el estreno pesó la presión: octavas por culpa de una 'base mark' en el primer elemento. Debutan las terceras en esta final europea a la que se habían clasificado en la primera plaza con holgura, con rutina de nuevo cuño, estrenada en la Copa del Mundo. Al son de 'Verano' de Vivaldi, ofrecen un ejercicio lleno de fuerza, velocidad y entrega. Pero hay una nota naranja en el panel de los jueces en ese primer elemento de la rutina, un híbrido que conlleva la mayor puntuación de toda la coreografía, y que pasó por la revisión. El veredicto, pocos segundos después, un 'base mark' y un 0'5 en ese elemento que dejaba a la pareja española sin opciones de pelear por las medallas. Síntoma de la presión y de la ambición de este equipo, pues quisieron apuntar a todo lo alto, que para algo son las actuales campeonas del mundo en dúo libre, y que querían marcar también diferencias en el técnico. Pero hubo un error, no se ejecutó tal y como estaba escrito en la tarjeta de entrenador, y se esfumó el podio a la primera. Octavas al final con 274.0117 puntos. Aunque ningún país bailó al nivel que lo hizo España, con un nivel de dificultad inalcanzable para muchas participantes, Italia no falló, ni tampoco Bielorrusia. Francia incluso se le acercó tanto en ejecución, y con una coreografía sin fallos relevantes, se auparon hasta la primera plaza a mitad de prueba. Al final, también fueron superiores Gran Bretaña (297.9108), y Rusia de bandera neutral y sin himno propio, pero la Rusia de siempre: mecánica, robótica, precisa y segunda en el podio gracias a la actuación de alta dificultad de Maria Doroshko y Elizaveta Minaeva (302.9950). Las sorprendió una Grecia todavía más llamativa (311.4308), con las hermanas Eirini Marina y Anna Maria Aleixandri, recién estrenada su nueva nacionalidad tras dejar de competir por Austria. Es verdad que en impresión artística se quedaron lejos tanto las rusas (119.9500) como las griegas (126.1000) de lo que ofreció España (129.1000), pero de nada sirve pensar en que Tio y Lluis les habrían peleado el oro porque el error en el primer elemento lo arruinó todo. En su filosofía de trabajo, Andrea Fuentes admitía que esta había sido una temporada rara, con pocas competiciones y mucho entrenamientos de físico y detalles. Y con otra lección que les pilló de sorpresa tras el Mundial: la gestión del éxito. Muchos viajes, reconocimientos, premios, galas, mucho desgaste de energía que les impidió ponerse en faena hasta bien entrado el año. Algo que la seleccionadora asumía como un mal estupendo porque se reconocía a los nadadores y llegaba en el mejor momento: de Mundial a Europeo, a dos años de los Juegos para seguir creciendo como personas. También asumía que el nivel al que aspiraban podía ser un riesgo excesivo. Pero continuaba Fuentes en su dinámica: «Si nos damos el tortazo también aprenderemos», concedía a este periódico. Todo es una oportunidad para el grupo. También este 'base mark' en la primera final de los Europeos que pone al equipo con los pies en la tierra y con ganas de olvidarlo con una buena actuación en la siguiente rutina. -
Los alcaldes de Sevilla despiden a Luis Uruñuela, «figura esencial» para la ciudad
Las principales figuras del municipalismo de Sevilla han lamentado este viernes la muerte a los 89 años de edad del que fuera alcalde de Sevilla entre 1979 y 1983, Luis Uruñuela Fernández , histórico dirigente político al haber sido además fundador del Partido Socialista de Andalucía (PSOE), precursor del posterior Partido Andalucista; diputado nacional y parlamentario autonómico. El alcalde hispalense, José Luis Sanz, ha destacado su papel como primer alcalde tras la reinstauración de la democracia y su contribución al desarrollo de la ciudad , al considerar que fue un «impulsor clave del crecimiento de Sevilla, con la apertura de los nuevos barrios, durante sus años de mandato». Asimismo, ha trasladado su «más sentido pésame a todos sus familiares y allegados» y ha asegurado que «se marcha un ejemplo de vida y de hombre de ciudad». Antonio Muñoz, alcalde de la ciudad entre 2022 y 2023 y actual portavoz municipal del PSOE, manifestaba de su lado que Luis Uruñuela fue una «figura esencial de nuestra historia y una manera noble de entender la política : desde la vocación, la honestidad, el diálogo y el respeto a quienes pensaban diferente». Para él, Uruñuela ha sido un «ejemplo de dignidad, convivencia y servicio público» a la ciudadanía de Sevilla. También se pronunciaba Juan Espadas, primer edil entre 2015 y final de 2021 y actual senador por Andalucía. Según analizaba, Luis Uruñuela, en aquel mandato municipal de recuperación de la democracia, «convirtió los anhelos de libertad de su época en los primeros pilares de la recuperación de la autonomía loca l para Sevilla». Espadas le recordaba además como un responsable institucional «sensible con las tremendas necesidades sociales de la ciudad de ese momento» Del mismo modo se pronunciaba el presidente de la Diputación de Sevilla y alcalde de La Rinconada, Javier Fernández, quien definía a Luis Uruñuela como «un convencido municipalista». «Su esfuerzo y entrega durante estos años fueron clave para entender la Sevilla que hoy conocemos», aseguraba Javier Fernández. Juan Ignacio Zoido, quien ostentase la Alcaldía entre 2011 y 2015, lo ha descrito por su parte como un dirigente «fiel a sus ideas, un profundo creyente de la democracia y, sobre todo, un político coherente». «Al mismo tiempo, Luis fue una persona de trato exquisito, generoso con quienes le sucedimos en el puesto de alcalde y un hombre siempre dispuesto a ayudar», según sus palabras. El Ayuntamiento de Sevilla ha decretado ya dos día de luto oficial en memoria de Luis Uruñuela . De este modo, la bandera de la capital hispalense en la Casa Consistorial y en los edificios municipales permanecerá a media asta a partir de las 0.00 horas de este sábado, 1 de agosto, en memoria de Luis Uruñuela, -
Ceuta invadida y desprotegida
En la era de la comunicación instantánea y las redes digitales es imposible mantenerse ignorante respecto de los graves sucesos ocurridos en Ceuta. Desde la mañana del 30 de julio los ceutíes viven una pesadilla que ha quedado reflejada en las imágenes y testimonios difundidos por medios nacionales y locales y las redes sociales. Interminables riadas de personas (principalmente jóvenes, más algunos adultos y familias) nadando o rodeando el espigón que separa por mar la linde entre España y Marruecos y entrando triunfalmente, a voz en grito alegre y desafiante, con sus ropas mojadas y brazos en alto; guardias civiles, policías y equipos sanitarios desbordados; soldados y vehículos militares en las calles; playas y plazas convertidas en precarias zonas descanso; hileras de jóvenes deambulando sin rumbo fijo ciudad adentro; grupos de esos mismos recién llegados durmiendo al raso; cierre de comercios; protestas ciudadanas; familias encerradas en sus casas por miedo a lo que pueda venir. A las pocas horas de producirse esta situación caótica, las autoridades españolas, principalmente a través del Ministerio del Interior , ofrecían su versión de los hechos, coincidente punto por punto con la transmitida por la diplomacia marroquí y repetida por el presidente del Gobierno en su comparencia pública: un problema creado por los grupos que trafican con personas mediante la difusión en redes sociales de una «lectura interesada» de una sentencia judicial que rechaza las 'devoluciones en caliente' de los migrantes que acceden ilegalmente a territorio español a través del mar. Además de absurda (¿qué beneficio sacarían los traficantes de que una multitud alcance territorio español cruzando el mar a nado?), la versión oficial ha ignorado las informaciones que demostraban la pasividad de las fuerzas marroquíes ante la acumulación de individuos llegados a la frontera para sumarse al flujo de entradas irregulares. El antecedente principal de la crisis todavía activa fue el asalto masivo a Ceuta producido en mayo de 2021. Por encima de 12.000 personas, incluyendo más de un millar de menores, ingresaron entonces de modo ilegal. No obstante, el número estimado de entradas irregulares en la nueva invasión habría superado olímpicamente aquellas cifras: entre 50.000 y 60.000, en una ciudad con poco más de 80.000 habitantes censados. El asalto de 2021 fue directamente promovido por Rabat. En cuanto a esta última tragedia (decenas han muerto ahogados en el mar), todavía no sabemos hasta donde llega la responsabilidad del vecino. Como mínimo, las autoridades marroquíes habrán aprovechado el notable incremento de menores llegados a Ceuta en las últimas semanas, estimulados por factores diversos como la reciente sentencia del Tribunal Supremo ya citada, las condiciones meteorológicas favorables, el efecto de emulación a menudo propiciado por la difusión de informaciones sobre llegadas exitosas y la infradotación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad responsables del control fronterizo. Rabat podría haber decido provocar un salto cualitativo del flujo de entradas ilegales ordenando a sus agentes en la frontera que no interfirieran demasiado en los intentos de traslado irregular y no impidieran el agrupamiento de miles de personas al otro lado del Tarajal. Con todo, no cabe descartar que la crisis haya sido totalmente orquestada y que el aumento de entradas ilegales en días previos haya servido para preparar el gran salto del 30 de julio. El contexto estratégico en el que debemos encuadrar ese salto es el mismo que inspiró la avalancha de 2021. Un contexto marcado por la dinámica que ha caracterizado las relaciones hispano-marroquíes de las últimas décadas y por el uso de diversas herramientas de poder para presionar sobre España con dos objetivos complementarios. Por una parte, modificar aspectos concretos de la política exterior española en beneficio de los intereses marroquíes o castigar a España por decisiones que Rabat considera contrarias a ellos. Por otra, convertir a Ceuta y Melilla en una fuente interminable de problemas y disgustos para los gobiernos españoles con vistas a debilitar la voluntad de las elites políticas a mantener su compromiso de proteger a las ciudades norteafricanas reclamadas como propias por el país vecino. Al poner en riesgo a su propia población no adulta para promover su agenda exterior, en mayo de 2021 Marruecos midió mal el alcance de la jugada y así lo mostró la rotunda condena inmediatamente emitida por la Unión Europea contra tales prácticas contrarias a la legalidad internacional. De hecho, aquella protesta brindó a nuestro país una ocasión única para haber puesto el contador a cero y comenzar a construir una política hacia Marruecos más asertiva. Sin embargo, en lugar de aprovechar la oportunidad, el Gobierno de Pedro Sánchez decidió regalar a Mohamed VI un giro drástico de la posición española sobre la cuestión del Sahara Occidental que ha complicado nuestras relaciones con Argelia. Además, tampoco se extrajo ninguna lección útil de aquella agresión. Pues, aunque la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada a finales de ese año anunció la preparación de un Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla, en una respuesta parlamentaria de 2024 el Gobierno admitió que solo había concluido el estudio de situación y que todavía faltaba definir objetivos y líneas de acción. Y nunca más se supo. Los sucesos del pasado 30 de julio, tampoco hay que olvidarlo, han ocurrido después de que Madrid recibiese diferentes alertas sobre un inquietante crecimiento de las entradas ilegales en Ceuta y de la carencia de efectivos de la Policía y la Guardia Civil suficientes para afrontar una situación de desbordamiento que estaba cantada. Para colmo, la reacción inicial del Gobierno tras estallar la crisis fue subestimar su gravedad, negándose a reconocer que España estaba afrontando un problema de seguridad nacional (así podría haberse declarado según lo establecido en la Ley de Seguridad Nacional de 2015, artículos 23 y 24) y gastando palabras de agradecimiento a Marruecos por una colaboración que los hechos estaban desmintiendo en directo. Mientras escribo estas líneas Ceuta continúa expuesta a una situación explosiva a la que es preciso poner fin lo antes posible si no queremos enfrentarnos a un escenario agravado por eventuales estallidos violentos. El refuerzo de medios y efectivos policiales y militares debería complementarse con una reforma urgente de la Ley de Extranjería. Pero, más allá de la gestión de la crisis, España y la Unión Europea deberían articular una nueva estrategia para asegurar sus fronteras en el norte de África y convencer a Marruecos de que abandone sus políticas de presión. -
Los incendiarios
Hay obras que sobreviven a su tiempo porque, en realidad, nunca hablaron de él. Utilizaron una circunstancia histórica para describir una constante de la condición humana. 'Biedermann y los incendiarios', de Max Frisch, es una de ellas. La pieza comienza como una comedia y termina como una tragedia. O quizá habría que decir que termina como suelen terminar las comedias cuando quienes las protagonizan se empeñan en ignorar la realidad. En una ciudad donde se multiplican los incendios provocados, un acomodado fabricante llamado Gottlieb Biedermann decide acoger en su casa a dos desconocidos. Son hombres de aspecto inquietante, de modales groseros y conducta cada vez más sospechosa. Suben al desván numerosos bidones de gasolina. Hablan con una franqueza casi insolente de los incendios que asolan la ciudad. Apenas se esfuerzan en ocultar quiénes son. Sin embargo, Biedermann se obstina en no ver lo que tiene delante. Siempre encuentra una explicación tranquilizadora. Siempre interpreta los hechos de la manera más benévola posible. Antes que aceptar la evidencia, prefiere preservar la cómoda imagen que tiene de sí mismo como hombre razonable, hospitalario y civilizado. Cuando ya resulta imposible seguir fingiendo, su colaboración con los incendiarios ha llegado tan lejos que será él mismo quien les entregue las cerillas con las que prenderán el fuego que acabará devorando su casa. Esa es la verdadera genialidad de Frisch. Los incendiarios no vencen porque sean especialmente astutos. Vencen porque encuentran a alguien dispuesto a ayudarlos mientras se persuade de que está haciendo exactamente lo contrario. Durante décadas se leyó esta obra como una alegoría del ascenso del nazismo. La interpretación es perfectamente legítima. Pero sería empobrecerla reducirla únicamente a ese episodio histórico. En realidad, Frisch escribió una parábola sobre una enfermedad mucho más persistente: la extraordinaria capacidad del ser humano para negar la realidad cuando ésta amenaza su comodidad. No retrata tanto el fanatismo como el autoengaño. No denuncia únicamente a quienes incendian, sino a quienes les preparan el camino convencidos de que actúan con prudencia, tolerancia o sensatez. Es una patología profundamente moderna. Ortega observó que la mayor amenaza para una civilización no suele venir de sus enemigos declarados, sino de la progresiva pérdida de exigencia consigo misma. Canetti, en 'Masa y poder', mostró hasta qué punto las multitudes pueden terminar aceptando lo que pocos años antes les habría parecido intolerable. Y Goya, en uno de los grabados más lúcidos de nuestra tradición, dejó escrito que «el sueño de la razón produce monstruos». Tal vez habría que añadir que también produce incendiarios. He recordado estos días la obra de Frisch mientras contemplaba las imágenes de los incendios que vuelven a devastar nuestros montes . Naturalmente, aquí no hablamos de símbolos. Hablamos de bosques reducidos a cenizas, de pueblos amenazados, de agricultores desesperados, de animales abrasados y, demasiadas veces, de vidas humanas perdidas. El fuego no admite metáforas. Pero las metáforas ayudan a comprender el fuego. Y la pregunta de Frisch reaparece inevitablemente. ¿Quiénes son hoy los incendiarios? La respuesta inmediata parece sencilla. Incendiario es quien prende la cerilla. El pirómano. El delincuente. El criminal. Quien convierte deliberadamente el monte en un arma. Sobre ellos debe recaer toda la severidad de la ley. Pero sería ingenuo detener ahí el análisis. Los grandes incendios nunca empiezan el día en que alguien aproxima una llama al bosque. Empiezan mucho antes. Empiezan cuando durante años se abandona la gestión forestal. Cuando los montes acumulan toneladas de combustible vegetal. Cuando desaparecen los pastores, los ganaderos, los resineros, los agricultores y tantos otros cuya actividad mantenía limpio el territorio. Empiezan cuando la prevención deja de ser una prioridad porque políticamente resulta menos rentable evitar una tragedia que administrar sus consecuencias. El invierno rara vez concede titulares. Agosto los garantiza. No es difícil comprender la tentación. A ello se añade un fenómeno igualmente preocupante: la creciente sustitución de la experiencia por la abstracción. Durante demasiado tiempo hemos legislado sobre el campo sin escuchar suficientemente al campo. Se han diseñado políticas medioambientales desde despachos donde el bosque suele aparecer convertido en una estadística o en una categoría administrativa. Los montes europeos no son una naturaleza virgen. Son paisajes culturales. Durante siglos fueron moldeados por la acción humana: el pastoreo, la explotación resinera, la obtención de leña, el carboneo, la agricultura de montaña. Aquellas actividades no eran un atentado contra la naturaleza. Formaban parte de su equilibrio. Cuando desaparecen quienes cuidaban el monte, el monte no siempre recupera una supuesta pureza originaria. Con frecuencia simplemente acumula abandono. Resulta paradójico que una sociedad que presume de sostenibilidad haya olvidado que no existe gestión más sostenible que aquella capaz de mantenerse en el tiempo porque quienes viven en el territorio encuentran en él una forma digna de ganarse la vida. Por supuesto, el cambio climático agrava todos estos problemas. Sería absurdo negarlo. Las temperaturas extremas, las sequías prolongadas y los episodios meteorológicos cada vez más violentos convierten cualquier incendio en una amenaza mayor que hace apenas unas décadas. Pero precisamente por eso la prevención resulta hoy más necesaria que nunca. Invocar el clima no debería servir para eximirnos de las responsabilidades que sí dependen de nosotros. Al final, siempre regresamos a Frisch. Lo verdaderamente inquietante de Biedermann y los incendiarios no es que existan hombres dispuestos a quemar una ciudad. Han existido siempre. Lo inquietante es descubrir cuántas personas respetables colaboran con ellos sin dejar de considerarse inocentes. Ésa quizá sea la forma más peligrosa de irresponsabilidad: aquella que nunca llega a reconocerse como tal. Los incendios forestales seguirán teniendo causas diversas. Algunas serán naturales; otras criminales; otras responderán a negligencias inevitables. Pero hay una causa sobre la que sí podemos actuar: dejar de comportarnos como Biedermann. Porque los incendiarios no necesitan únicamente gasolina. Necesitan, sobre todo, que alguien les abra la puerta. Y que, llegado el momento, les entregue las cerillas con la mejor de las conciencias.
